Hoy traemos otra vez caza mayor: El tratado sobre liberalismo que Ludwig von Mises escribió en 1927, en plena euforia de los felices años veinte. Comenzamos.
1. Introducción: algunos conceptos
Von Mises comienza su libro definiendo algunos conceptos fundamentales, de esos que realmente vale la pena tener claros. Son los siguientes:
Primer y fundamental concepto: El liberalismo según von Mises ...
...es el esfuerzo intelectual por detectar, destacar y recuperar los principios propios de la civilización occidental. ¡Recordemos que estamos en 1927!
Segundo concepto: La libertad
Es la ausencia de coacción por parte de terceros, es decir, la posibilidad de actuar en conformidad con fines y valores propios. Aquí Mises nos deja clara su filiación con la tradición anglosajona que arranca en Locke.
Tercer concepto: La sociedad (Empieza la miga)
Es la cooperación libre y voluntaria entre los seres humanos, fundamentada en la división del trabajo.
Esta cooperación es resultado de un proceso evolutivo de ensayo y error. De modo que instituciones como el dinero o el derecho son fruto no intencionado de la acción humana, y no son producto del humano diseño. Para Mises la sociedad no puede organizarse “por decreto”.
Sobre todo porque es imposible que una persona o un grupo reducido disponga del conocimiento total necesario para tomar todas las decisiones.
Cuarto concepto: El mercado
Es el medio más eficiente para producir, por supuesto, tal como demuestra el consenso actual entre los economistas. Ahora bien, Mises afirma sin ningún complejo que también es el más adecuado para repartir, entre otras razones, porque producir y repartir los beneficios son partes de un todo inseparable. No es factible durante mucho tiempo que el mercado produzca y el estado distribuya. Si la distribución de la riqueza que generan los procesos productivos no guarda relación con dichos procesos los agentes productivos pierden sus incentivos y disminuyen o cesan en su producción.
2. El objetivo del liberalismo
A continuación entra en materia con los objetivos del Liberalismo:
El principal objetivo del liberalismo es el bienestar
El liberalismo busca el bien para toda la sociedad, el mayor bienestar para el mayor número. De hecho, el liberalismo no difiere del socialismo o de otros sistemas políticos en sus fines, sino en los medios empleados.
Ahora bien, el liberalismo se centra en la actuación terrenal del hombre, en el progreso externo, en el bienestar material de los humanos.
Porque el liberalismo no cree que la política económica pueda procurar al hombre felicidad y contento, el liberal sabe que las riquezas íntimas y espirituales no pueden ser insufladas desde fuera, por eso se centra en procurar los presupuestos externos precisos para el debido desarrollo de la vida interior (“the pursuit of happiness” que decían los americanos).
Cuáles no son los objetivos del liberalismo
Decidir qué quiere la sociedad. El liberalismo propone medios no fines.
Mejorar a los hombres, eso tarea de cada uno.
Conseguir el bien “común”, ya sea de toda la sociedad, ya de cualquiera de sus colectivos.
3. Críticas al liberalismo
Mises dedica luego una buena parte de su argumentación a las críiticas recibidas por el liberalismo, rebatiendo las principales:
El liberalismo sólo favorece a los ricos
No es cierto, el liberalismo ha favorecido sobre todo a los pobres, que viven hoy mejor que los ricos de ayer, mientras que éstos últimos han mejorado sólo un poco.
En un mundo verdaderamente liberal, los capitalistas o empresarios sólo tienen un modo de ganar dinero, satisfacer los deseos de los consumidores.
El liberalismo es demasiado materialista
Como ya hemos dicho, aquí la cuestión está en que el liberal cree que los valores espirituales y culturales son profundamente personales y no pueden ser fomentados “por decreto” de la política económica.
El liberalismo es demasiado racionalista, no tiene en cuenta los sentimientos
Demasiadas veces el liberal, como el médico, “receta” un sacrificio momentáneo para conseguir un bien futuro. Ese sacrificio es exagerado y aprovechado por los demagogos, que le llaman enemigo del pueblo.
Ahora bien, si hablamos de política económica, debemos actuar racionalmente, como en los demás campos del saber: empleando la reflexión y la observación.
4. Las raíces sicológicas del antiliberalismo
Para Mises, la principal oposición al liberalismo no es de índole racional, no dispone de argumentos lógicos.
Uno de los principales motivos es la aversión a la desigualdad: demasiada gente no soporta que algunos tengan más que otros, aunque hayan conseguido sus frutos con un gran esfuerzo. Para muchas personas es preferible una sociedad más igualitaria, en la que el nivel sea más bajo, a una sociedad desigual en la que todos vivan mejor.
Por otra parte, el liberalismo deja en cada individuo la responsabilidad de sus triunfos y fracasos y todos conocemos personas que prefieren no asumir esa responsabilidad y, en su lugar, echarle la culpa de sus fracasos al “sistema” o a la sociedad o al contubernio judeo-masónico.
Nosotros dejamos aquí este magnífico libro, que continua con la exposición detallada de los principios del liberalismo y que se lee realmente bien, como casi todos los del autor.
5. Al hilo de …
Como hoy nos hemos extendido mucho vamos a terminar de manera breve, citando a nuestro gran maestro:
Liberalismo es creer que todo ser humano debe quedar franco para henchir su individual e intrasferible destino.
José Ortega y Gasset, el Espectador VIII, 1930.
¡Hasta pronto!

Buenisimo! me ayudaste un monton, tenia q escribir un ensayo y no estaba muy segura por donde empezar y entendiendo mejor los conceptos y el objetivo del liberalismo ya no tuve mayor problema. thaxs!