Resumen
Xavier Sala-i-Martin repasa en este libro los principales problemas económicos de nuestros días, apostando claramente por la Economía de Mercado como el mejor enfoque para resolverlos. Su prosa es realmente amena, el libro se lee de un tirón, y la capacidad didáctica de Xavier es profunda, de modo que el lector siente en todo momento que le hablan de tú a tú. El autor se esfuerza en fijar en su justo término el papel del Estado en nuestra sociedad: imprescindible cómo árbitro y totalmente prescindible como concursante. El libro incluye una serie de artículos que concretan en el día a día los temas generales tratados en la primera parte y que dan un notable contrapunto práctico al corpus teórico.

Detalle
Acaba de publicarse la edición de bolsillo del libro de Xavier Sala i Martín: Economía liberal para no economistas y no liberales, un título largo para un libro completo y ameno, que en poco más de 200 páginas repasa las cuestiones más actuales y candentes relacionadas con la Economía.
En primer lugar plantea qué cosa sea la Economía y, sobre todo, cuál es la labor que desarrolla un economista de hoy en día, concluyendo principalmente dos cosas: La primera es que la Economía no es un arte adivinatoria, ni son los economistas una nueva clase de augures, y la segunda es que la Economía, como ciencia que es, dispone de su propio laboratorio, la Historia, donde probar y demostrar sus afirmaciones.
En segundo lugar nos habla de las características de la Economía de Mercado, ilustrando los principales conceptos con ejemplos afortunados y recalcando los requerimientos necesarios para que el Mercado pueda existir y funcionar con propiedad. De entre estos requerimientos, destaca la necesidad de información y de libertad para que los intercambios sean realmente provechosos para las dos partes, así como el papel que debe tener la Administración Pública como principal garantía para que el sistema funcione.
El texto revisa a continuación muchos de los temas actuales a la luz de los principios expuestos, incluyendo artículos publicados en la prensa diaria. Como mi intención es que leáis el libro, voy a dejar de contároslo y me voy a centrar en lo que a mí personalmente me sugiere.

Al hilo de …
… la afirmación de Xavier Sala-i-Martín: la Historia es el laboratorio de la Economía, me gustaría compartir las siguientes reflexiones:

1.Cuando hablamos de Economía, podemos y debemos demostrar nuestras hipótesis y teorías.
Debemos situar nuestra discusión en el marco de la realidad, acompañando todas nuestras afirmaciones en el terreno económico de datos reales que permitan o bien contrastar de modo fehaciente nuestras afirmaciones o, al menos, fijar los términos del debate en los hechos que se están produciendo.
En esta línea Xavier Sala i Martín no sólo pone a nuestra disposición un amplio abanico de tablas y gráficos que ilustran sus afirmaciones sino que además nos dirige con tino a las fuentes de dicha información: Banco Mundial, FMI, etc.
Es más, en su propia página web, incluye datos relevantes para el estudio y la comprensión de fenómenos como el desarrollo o la globalización.

2.Debemos usar datos actuales.
Parece mentira, pero con las facilidades de las que disponemos hoy en día, demasiadas veces la información está completamente desfasada.
Con los efectos oscurecidos por este desfase, la iluminación de las causas se presenta difícil. Valgan dos ejemplos:
La natalidad en España no ha parado de crecer desde 1996 y todavía la mayor parte de la gente ni siquiera se ha enterado.
El paro en España aparece en todas las encuestas como la principal preocupación de los españoles y sin embargo, el nivel general de ocupación en España es más que aceptable, a pesar del todavía elevado índice de desempleo femenino.

3.Demasiada gente no lo está haciendo.
Vivimos y sufrimos un gran número de charlatanes que se permiten todo tipo de afirmaciones gratuitas sin rubor alguno. A veces, dichas afirmaciones son falsas sin más, otras muchas no son ni siquiera falsables, es decir, posibles.

El profesor Xavier Sala i Martín nos ofrece en su libro un admirable ejemplo de rigor científico, rechazando toda mística oportunista, ilustrando y demostrando sus aseveraciones con hechos y datos actualizados, como debe ser, como deberíamos hacer todos cada vez que afirmamos algo, como deberíamos exigir siempre que alguien efectúe ciertas afirmaciones en nuestra presencia.
Por todo ello es para mí un placer recomendar sinceramente la lectura de este libro.